Puntos de tensión que preocupan a empresarios y frenan acuerdo con la CGT
El último encuentro del Consejo de Mayo, un espacio donde se sientan a dialogar representantes del Gobierno, el Congreso, empresarios y gremios, tenía como objetivo casi cerrar la discusión sobre la reforma laboral. Sin embargo, las cosas no salieron como se esperaba.
Al finalizar la reunión, las primeras impresiones giraron en torno a la falta de consenso, especialmente con Gerardo Martínez, quien es parte de este consejo y, además, secretario general de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA). La situación es que, a pesar de que algunos miembros intentan restarle dramatismo a las posturas “confrontativas” que se asocian al sindicalismo, hay un sentimiento general de que la Confederación General del Trabajo (CGT) no está dispuesta a acordar en casi nada.
Martínez destacó que no hay “consenso” sobre la reforma laboral propuesta, ya que no se ha compartido de forma clara “cuál es el decreto, ni en letra grande ni chica, de las distintas propuestas” que el Gobierno tiene en mente.
Por otro lado, en el Consejo de Mayo se buscan desmentir rumores de que hay tensión entre las partes. Aseguran que las conversaciones se llevan a cabo en un buen clima de trabajo, aunque la filtración del contenido de un boceto causó malestar, especialmente en la Unión Industrial Argentina (UIA). Su presidente, Martín Rappalini, pidió que el documento se mantenga confidencial.
El diputado de PRO, Cristian Ritondo, intentó suavizar la situación al aclarar que son un organismo consultor, sin poder para definir la reforma. Cada miembro aporta sus ideas y es el Ejecutivo el que decidirá.
Los puntos clave para empresarios y la CGT
Desde la UIA, respetan la decisión de Rappalini, pero destacan que, en su propuesta de más de 100 ítems, uno de los temas centrales es la reducción de la litigiosidad. Aunque no hay cifras exactas sobre el problema, argumentan que “es muy alta”, a pesar de la baja en la siniestralidad en la industria.
Para que la reforma laboral tenga éxito, la UIA señala que debe ser acompañada de sustentabilidad fiscal, reducción de la inflación, normalización de la deuda comercial y un cierre de la brecha cambiaria. Además, el crédito al sector privado en Argentina es solo del 12% del PBI, en comparación al 35% en México, 40% en Colombia, 76% en Brasil y 103% en Chile.
También entra en la conversación la implementación de convenios colectivos por empresa, en lugar de por actividad, lo que limitaría la participación de los gremios en las negociaciones. Este punto no tiene un apoyo unánime, ni siquiera dentro de la propia UIA.
Entre las iniciativas que están sobre la mesa se encuentran el banco de horas extras, salarios dinámicos, beneficios fiscales para los empleadores, cambios en el régimen de indemnizaciones y la opción de cobrar el sueldo en moneda nacional o extranjera.
Desde el lado sindical, la ultraactividad de los convenios colectivos, que permite que las condiciones laborales se mantengan después de vencido el acuerdo, es un tema delicado. Esta es una de las cuestiones más sensibles para los gremios.
Asimismo, se habla de la posible eliminación de aportes sindicales obligatorios y modificaciones en los aportes a las obras sociales, algo que tiene el interés del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Hasta ahora, el único intento del Gobierno por cambiar el sistema de retenciones fue mediante el DNU 70/2023, firmado en diciembre de 2023, que requería el “consentimiento explícito del empleado” para cualquier descuento relacionado con la cuota sindical. Sin embargo, esa norma nunca llegó a entrar en vigencia porque, en enero de 2024, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo suspendió su aplicación hasta que se resuelva el tema de fondo.
El papel del Gobierno en el acuerdo con los gremios
Desde el sector privado, hay cierta subestimación a las críticas de los gremios sobre la reforma. Según fuentes en diálogo, esperan que la CGT pueda primero asegurar acuerdos con el Gobierno sobre los temas más complicados antes de destrabar negociaciones con el sector empresarial. Esto hace que el diálogo entre el asesor de Milei, Santiago Caputo, y el representante de la UOCRA sea visto con cierto optimismo.
La situación de la industria y nuevas propuestas
En el panorama industrial, las cosas no avanzan a gran velocidad. Según el último informe de la UIA, se prevé un nivel de actividad similar al de septiembre, pero con una disminución de alrededor del 2% en comparación al año anterior.
La cámara de metalurgia, ADIMRA, está recorriendo el país para evaluar la situación en las provincias más importantes en términos industriales. Su objetivo es terminar con un documento que refleje los problemas del sector y plantear nuevas propuestas. Se espera que se den más detalles después de la cena de industriales programada para el 13 de diciembre en Tigre.